Esta es una historia de Bogotá. Sofía estudia español los lunes.
La habla despacio y repite todo. Los estudiantes practican en parejas.
Los martes Sofía va a la clase de español. La profesora escribe palabras nuevas en la pizarra: y Los estudiantes repiten las palabras en voz alta. Sofía escribe todo en un cuaderno azul.
El fin de semana la familia come junta. La comida empieza a las dos. Hay sopa, pollo y ensalada. El abuelo cuenta historias antiguas de Bogotá. Todos escuchan y ríen mucho. Después los niños juegan en el patio.
Por la noche Sofía lee un pequeño. Lee diez páginas cada día. También escribe tres frases sobre su día. Es una costumbre simple, pero muy útil. un idioma necesita tiempo y paciencia.
Sofía apaga la luz a las once. La ciudad está silenciosa. Solo se oye un perro y un coche lejos. Sofía piensa en el día de mañana: el trabajo, los amigos y la clase. Cierra los ojos y sonríe.
Sofía vive en Bogotá. La casa de Sofía es pequeña y tranquila. Hay una mesa, dos sillas y una ventana grande. Por la ventana entra el sol de la mañana. Sofía abre la ventana y saluda a los vecinos. Los vecinos son amables y siempre dicen «buenos días».
En la calle hay muchas tiendas. La panadería abre muy temprano. Sofía compra pan, fruta y leche. El pan cuesta un euro. La señora de la tienda se llama Carmen y habla despacio. Sofía entiende todo y está contento.
A las nueve Sofía llega al trabajo. Trabaja cinco días por semana. En el trabajo hay cuatro personas. Todos toman café juntos a las once. Hablan del tiempo, de la familia y del fin de semana. El café está caliente y muy rico.
Por la tarde Sofía camina por el centro de Bogotá. Mira las plazas, las flores y los árboles. A veces come un helado. El helado favorito de Sofía es de chocolate. Después descansa en un banco y escucha música.
Al final del día, está cansado pero contento. Mañana será un día muy parecido, y eso también está bien.
