Esta es una historia de Valencia. Luis va al cada sábado.
Compra fruta, pan y flores. El vendedor siempre le regala una manzana.
En la calle hay muchas tiendas. La abre muy temprano. Luis compra pan, fruta y leche. El pan cuesta un euro. La señora de la tienda se llama Carmen y habla despacio. Luis entiende todo y está contento.
A las nueve Luis llega al trabajo. Trabaja cinco días por semana. En el trabajo hay cuatro personas. Todos toman café juntos a las once. Hablan del tiempo, de la familia y del fin de semana. El café está caliente y muy rico.
Por la tarde Luis camina por el centro de Valencia. Mira las plazas, las flores y los árboles. A veces come un helado. El helado favorito de Luis es de chocolate. Después descansa en un banco y escucha música.
Los martes Luis va a la clase de español. La profesora escribe palabras nuevas en la pizarra: y Los estudiantes repiten las palabras en voz alta. Luis escribe todo en un cuaderno azul.
El fin de semana la familia come junta. La comida empieza a las dos. Hay sopa, pollo y ensalada. El abuelo cuenta historias antiguas de Valencia. Todos escuchan y ríen mucho. Después los niños juegan en el patio.
Por la noche Luis lee un libro pequeño. Lee diez páginas cada día. También escribe tres frases sobre su día. Es una costumbre simple, pero muy útil. Aprender un idioma necesita tiempo y paciencia.
Luis apaga la luz a las once. La ciudad está silenciosa. Solo se oye un perro y un coche lejos. Luis piensa en el día de mañana: el trabajo, los amigos y la clase. Cierra los ojos y sonríe.
Luis vive en Valencia. La casa de Luis es pequeña y tranquila. Hay una mesa, dos sillas y una ventana grande. Por la ventana entra el sol de la mañana. Luis abre la ventana y saluda a los vecinos. Los vecinos son amables y siempre dicen «buenos días».
Al final del día, está cansado pero contento. Mañana será un día muy parecido, y eso también está bien.
